
Después de todo lo que me hiciste pensarías que te odio, pero
al final, quiero agradecerte, porque me hiciste mucho más fuerte.
Escuché que vas por ahí haciendote la víctima, pero ni siquiera
empieces diciendo que soy la culpable, porque vos cavaste tu
propia tumba. Si no fuera por todas tus torturas, no sería así
ahora. Y no terminaré, voy a agradecerte: Porque tus mentiras
me hicieron mucho más fuerte, me hicieron trabajar un poco más
duro, me hicieron mucho más inteligente. Así que gracias por
hacerme una luchadora. Todo esto me hizo aprender un poco
más rápido, hiciste mi piel más dura. Me hizo mucho más inteligente..