Sin la gritería que antecede a un fiasco
sin el protocolo de un buen bofetón
sin el argumento de un pecado ilustre
o el presentimiento de una anomalía que amerite el caso.
Sin decirme nada, sin decir por que
sin una coartada o una explicación
sin una mentira escrita en un papel
sin las cursilerías típicas del caso,
sin decirme nada
sin decir por que
se fue...


