-Nunca dormi tan poco tal vez viva demasiado!
no reconozco el punto justo donde hay que frenar ,
me preguntaba lo q habia dado y lo que me habian dejado ,me respondieron que en la vida hay que aceptar.
Debo haber estado dando pasos al costado ,paralizada por el miedo d e saber la verdad, me imaginaba que lo que habiamos pasado habia quedado pisado , pero encontramos una nueva forma de hablar

miércoles, 24 de junio de 2009


Hay mucha gente mala, pero la mayoría no es tan mala. Yo creo que la mejor opción es siempre no desconfiar, nunca. La desconfianza no sirve. La desconfianza genera intrigas y las intrigas dividen y debilitan. La desconfianza te debilita y te aísla, terminas desconfiando de todos. Entonces el verdadero mal te lo haces a vos y no a los otros. Los otros te dejan solo, y solo sos más débil, y ahí sí te pueden atacar porque sos vulnerable. La desconfianza nos recluye, nos hace perder nuevos afectos y nos deja a la deriva. A la deriva estás y si no confías no te relacionas y ahí sí, solo sos muy frágil. Nos podemos equivocar, confiando en la gente equivocada, pero la mayoría de las veces no es así, confiamos en los amigos


Si pero no, debería hacer algo si, pero no me animo, debería cambiar algo si, pero no puedo, pero llega un momento en el que uno entiende que hay que intervenir.
Intervenir para romper con la inercia, intervenir para que algo cambie, intervenir para perder el miedo. Intervenir es decidir, es poner un dique y desviar el río, es cambiar el curso de las cosas. Intervenir es un antes y un después, una ves que lo hiciste no sos el de antes, por que tu intervención por pequeña que sea puede mover montañas.
Intervenir para salir del punto muerto, tirarse de cabeza, navegar en nuevas aguas, desconocidas, menos seguras pero distintas .Por que para que ocurra algo diferente hay que hacer algo diferente."
*"No da lo mismo hablar que callar, no da lo mismo decidirse que dudar, no da lo mismo actuar que acatar.
No da lo mismo rebelarse que bajar la cabeza.
No da lo mismo jugarse que vivir con miedo.
No da lo mismo unirse que estar aislados.
No da lo mismo meterse que no meterse.
No da lo mismo luchar que dejarse vencer.
No da lo mismo intervenir que dejar hacer"




Somos ese aliado que los sostiene, que los mantiene en equilibrio sin que nunca jamás se den cuenta. A veces es duro que nadie nos vea ni nos registre y uno se siente que no es parte de eso. A veces no saben que nosotros estamos acá cuidándolos en silencio, pero alertas. Porque en definitiva eso es un amigo invisible, alguien que te cuida sin que lo notes. Un amigo invisible no anuncia su llegada, simplemente llega, y tal vez uno no lo registre, pero una vez que entro. No se va nunca más. Y si, es raro, misterioso, te atrapa, pero da miedo. En el camino se van a sentir solos, van a tambalear pero van a encontrar la forma de hacer pie, de apoyarse en alguien. ¿Eso somos? Eso somos y seremos siempre. El amigo invisible, el aliado, como quieras llamarlo. El que ayuda.